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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Bienvenido a casa, Católico Como parte de la campaña “Regresa a casa, católico”, la Arquidiócesis de Chicago organiza una serie de cursos de capacitación para religiosos y laicos. Chicago Católico asistió a uno de ellos y entrevistó a sus participantes.

Texto: Clemente Nicado, Editor

Para Rosa Mar, de la parroquia Santa Maria de Chestokowa, la preparación es clave porque sin ella, una persona que decida regresar puede decepcionarse.

“Ellos vienen y preguntan, pero cuando no entienden (las explicaciones) se van. Es importante saber transmitir qué se hace en la Iglesia que no solo es la misa, sino enseñarles cómo reinsertarse más en la religión”, afirmó.

A juicio de Martha Zaragoza, de la parroquia Nuestra Señora de Monte del Carmelo, el trato es la parte más importante en atraer a las personas que vienen en busca de servicios a la parroquia.

Según Modesta Martínez, asociada pastoral de esta parroquia ubicada en Melrose Park, las secretarias que comúnmente reciben las llamadas de quienes quieren acercarse a la Iglesia son personas clave. “Depende mucho del trato de que regresen o no. Al final del día, lo más importante es que las personas se sientan bien recibidas”, dijo Martínez.

Sandra Marines, secretaria en la parroquia San Pio V, en Pilsen, coincide con este punto de vista. “Otra cosa es la información de todo el quehacer de la parroquia, como por ejemplo qué tipo de programas hay para ayudar a familias o personas independientes, los sacramentos, los programas juveniles o detalles sobre la celebración de las misas”, indicó.

Marines, quien trabaja de cerca con el padre Brendan Curran, asegura que cuando de información se trata ocurren a veces dos problemas.

“Uno de la parte de la parroquia que en ocasiones no se tiene la información correcta y otra, por parte de quienes las visitan que no nos preguntan sobre lo que necesitan y no le podemos dar la información correcta”, señaló.

Kennet Velásquez, asociado pastoral de la parroquia San Marcos, de Humboldt Park, dice tener claro sobre lo que debe hacerse para dar una orientación adecuada a quienes regresen.

“Debemos crecer más en la fe, dijo. Muchas veces nos conformamos con la formación de catequesis que recibimos desde pequeños y cuando nos vienen a preguntar cosas sencillas, a veces no la sabemos responder”, advirtió.

Velásquez, quien figuró entre las personas que asistieron al seminario preparado por el Departamento de Evangelización de la Arquidiócesis, cree que la preparación nunca está completa.

“Este programa es también para las personas que ya están en la Iglesia que no han crecido en su fe. Nosotros los católicos tenemos que tener una sólida preparación y esta viene de la misa”, indicó.

A juicio de Guadalupe Torres, secretaria en la parroquia San Román, la falta de preparación puede alejar más a las personas.

“Se van confundidos, como llegaron”, dijo la joven. Torres comentó que, un día antes de la entrevista con Chicago Católico, una persona llegó a la parroquia para donar una silla de ruedas y le dijo que quería registrarse en la iglesia.

“El hombre ya había hecho su comunión, así que le dí información sobre el RICA (Rito de Iniciación Cristiana para Adultos)”, dijo respecto al proceso de reinserción en la Iglesia católica para quienes buscan plena comunión con ella o bien, de iniciación, como su nombre lo indica, para quienes buscan unirse a la Iglesia Católica mediante el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.

Torres también recibe capacitación de la Arquidiócesis porque le interesa saber más –dijo–para poder ayudar más a las personas.

Mary Maher, consagrada y parte del movimiento Regnum Christi, afirmó que es importantísimo obtener información sobre cómo recibir de mejor manera a las personas en las parroquias.

“Tenemos un tesoro que no se comunica a plenitud. Mucha gente que han llevado tiempo formándose en su fe, no saben cómo aplicar en sus vidas todo lo que nos dijo Jesús en su obra de salvación. Antes de subir al cielo nos dijo que teníamos que compartir nuestra fe”, afirmó.

En ese sentido, Maher considera que es importante entrenar a ciertas personas “para que puedan transmitir el mensaje de fe” de manera adecuada.

Mensaje del Cardenal George

A continuación reproducimos parte del mensaje del Cardenal Francis George, con ocasión de la campaña Chicago Regresa a Casa, que fue escuchado en las parroquias de la Arquidiócesis de Chicago.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

En este Primer Domingo de preparación para la Navidad, en la que celebramos el nacimiento de nuestro Salvador, quiero hablarles respecto a los católicos que no practican su fe de manera regular. También quiero que consideren la posibilidad de invitarlos a que regresen a casa, al hogar de la fe. Al celebrar la Navidad, toda la familia debería rodear la cuna de Jesucristo. Aquellos que se encuentran ausentes de la celebración de su nacimiento son profundamente extrañados.

Un estudio concluyó que aquellos católicos que no asisten a misa de manera regular piensan de manera diferente a quienes sí asisten cada domingo. Escuchar el Evangelio, su proclamación y explicación, y reunirse alrededor del altar del Señor para adorarlo, en espíritu y en verdad, nos cambia. Sin esa adoración regular las únicas voces internas que les dicen a las personas qué pensar y qué hacer provienen de fuentes seculares, los medios informativos, la industria de entretenimiento y disputas políticas que no llegan al nivel de principios morales. Si las voces que crean nuestras conversaciones más íntimas no incluyen la del Evangelio de Cristo, ni la de la Iglesia, la fe no produce una diferencia práctica en la vida; se convierte, en el mejor de los casos, en un apego sentimental y finalmente la fe se pierde.

Invitar a los católicos no practicantes a que lleven a cabo las prácticas de su fe es, finalmente, una cuestión que tiene que ver con su salvación, con su relación con Dios en la Iglesia fundada por el salvador del mundo, Jesucristo. Es esta preocupación por ellos ahora y en la vida por venir lo que motiva a la Arquidiócesis a invitarlos a que regresen a casa.

Les pido que sumen su voz para invitar a aquellos conocidos suyos que han estado alejados para que regresen a casa, a la Iglesia Católica. A familiares, amigos, vecinos; a compañeros de trabajo. Ustedes son la voz de la Iglesia y pueden ser la voz que los invite a regresar.