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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Desde el cielo una hermosa mañana

Juan Carlos Farias

Oficina para la Catequesis

Recuerdo que el día que yo salí de México antes de venir a los Estados Unidos mi última parada en camino al aeropuerto, fue mi visita a la Basílica de la Virgen de Guadalupe. Allí le pedí a nuestra Madre que me ayudara en mi nueva aventura que comenzaba un lunes 15 de Agosto de 1994, fiesta de la Asunción de la Virgen a los cielos. Ese día ha marcado mi vida porque lo he sentido como un cambio radical en mi propia historia, así como lo fue para muchos otros la presencia de María a través de la historia. Recordemos por ejemplo, la visita de María a su prima Isabel que encontramos en Lucas 2: 39- 56 y que tiene varios detalles simbólicos como el que María se puso en camino y se fue deprisa a la montaña, así como el gozo que provocó en Isabel el saludo de María. Así mismo, en el evento guadalupano encontramos una serie de detalles que valdría la pena detenernos a reflexionar.

En las Sagradas Escrituras encontramos varias Teofanías (esta palabra viene del griego theos= Dios, y faino = aparecer, manifestación y significa una manifestación de Dios) como lo son la que encontramos en Éxodo 3 (la manifestación de Dios a Moisés en la zarza ardiente); la manifestación de Dios a Elías en el monte Horeb y que encontramos en el primer libro de Reyes 19: 9- 13 y la que nos presentan los evangelios sobre la transfiguración de Jesús (Mc 9: 2-10; Mt 17: 1-13; Lc 9: 28-36). En el evento guadalupano algunos teólogos de América Latina que han intentado elaborar una reflexión de fe hablan de una mariofanía, es decir de una manifestación de la Virgen al pueblo indígena. La mariofanía en el monte del Tepeyac al indio Juan Diego está cargada de elementos significativos que valdrían la pena mencionar. Al igual que las teofanías bíblicas, la manifestación de la Virgen acontece en un monte donde el canto de pájaros finos llama la atención de Juan Diego. La montaña se convierte en el lugar del encuentro divino y los fenómenos naturales extraordinarios en la señal de lo especial del momento. El llamado del elegido es otro signo importante, “Moisés, Moisés” en el caso del pasaje del Éxodo. En el caso del evento guadalupano vemos el llamado materno y muy especial “Juanito, Juan Dieguito”. En el pasaje de la transfiguración de Jesús donde Moisés y Elías están presentes se nos indica que Pedro dice a Jesús: “Maestro, que bien estamos aquí! Hagamos tres cabañas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías” En el caso de Juan Diego el relato del Nican Mopohua nos dice que luego que “Juan Diego fue al lugar donde lo llamaban, ninguna turbación pasaba en su corazón ni ninguna cosa lo alteraba, antes bien se sentía alegre y contento por todo extremo.”

Una vez que Moisés llegó al lugar sagrado, Dios se reveló: “Yo soy el Dios de tus antepasados, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”. De igual manera Juan Diego llego a la cima y vio la perfecta grandeza que rodeaba a la gran Señora, la piedra, el risco donde estaba de pie, los rayos, el resplandor… Mucho antes de que la Virgen revelara su identidad, Juan Diego vio muchos signos que le hablaban de una presencia extraordinaria. Tengamos en cuenta que en el Tepeyac los indígenas veneraban ya una divinidad femenina, Tonantzin, a la madre de los dioses y que era considerada como la madre benévola y protectora. Por ello cuando la Virgen revela su identidad no duda de quién es ella “Yo soy la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del verdaderísimo Dios por quien se vive , el creador de las personas, el dueño de la cercanía y de la inmediación, el dueño del cielo, el dueño de la tierra. Mucho quiero, mucho deseo que aquí me levanten mi casita sagrada”. Esta encomienda que recibe Juan Diego, de que allí quiere que se edifique un templo donde ella podrá mostrar su amor, su mirada compasiva, su auxilio y salvación a un pueblo castigado por la destrucción de su cultura y su sociedad, también la recibe Moisés en el relato del Éxodo un llamado a ser protagonista en la historia de un pueblo que ha sido castigado y oprimido.

Evidentemente que la fiesta que celebramos en honor a la Virgen de Guadalupe sigue teniendo vigencia para cada uno de nosotros que vamos y nos acercamos a escuchar su mensaje. A través de la historia del pueblo mexicano nos hemos dado cuenta como muchos la han invocado como un signo de liberación. Este es el caso del Señor cura de Dolores, Don Miguel Hidalgo quien exhortó al pueblo mexicano para usarla como el símbolo de su lucha justa por la independencia, así mismo el movimiento Cristero entre 1926-1930, la llevaban consigo en estandartes y al grito de “Viva Cristo Rey” dieron vigor a su lucha por defender la fe católica. Sin duda que la presencia de la Virgen de Guadalupe ha cambiado la historia a través de los años, hoy que nos acercamos a celebrar las fiestas guadalupanas debemos ver cual es el mensaje y la encomienda que hoy ella nos da a cada uno de nosotros. Nosotros somos los nuevos Moisés y Juan Diegos que reciben estas Teofanías y mariofanías.

ESCUELA BIBLICA CATOLICA

Curso sobre el Nuevo Testamento de enero-mayo 2010

 

La Oficina para Catequesis y el Ministerio Juvenil invita a todos los diáconos, ministros parroquiales, adultos o jóvenes y a todas aquellas personas interesadas en profundizar en el estudio bíblico, a ser parte del grupo de estudiantes de la Escuela Bíblica Católica que se llevará en dos centros: Centro Espíritu Santo ( Todos los lunes) Comienza el lunes 11 de enero a las 7: 00 pm a 10:00 pm. 5440 South Talman Avenue Chicago, IL 60629 Para más información puede llamar al 312-534- 8049 o escribir a Jfarias@archchicago.org o buscar en la página cibernética www.catechesis-chicago. org bajo el encabezado de Español y después buscar el nombre de Escuela Bíblica.