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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Una maestría que ayuda a crecer

Texto: Clemente Nicado

El programa Oscar Romero de Catholic Theological Union (CTU, por sus siglas en inglés) celebra sus 15 años con el honor de estar cumpliendo su misión de preparar a hispanos laicos en la Arquidiócesis de Chicago. Libia Páez-Howard, una de las graduadas, cuenta su experiencia en entrevista con el Chicago Católico.

Para Libia Páez-Howard el programa Oscar Romero marcó un antes y un después en su formación religiosa y su ferviente deseo de servir a la Iglesia católica con mayor intensidad.

De origen venezolana, Páez se graduó en 2003 con una maestría en Divinidad en CTU, en Chicago, gracias al mencionado programa que por 15 años ha preparado a laicos hispanos, hombres y mujeres, en teología o estudios pastorales.

“Aunque tenía muchos años haciendo diferentes ministerios, no poseía una formación formal. Esta maestría te ayuda a crecer personalmente en la fe y, por supuesto, a conocer más de teología y esto es un elemento básico para tu desenvolvimiento en los distintos ministerios de la Iglesia Católica”, afirmó.

De acuerdo con Carlos Salmeron, Director del Programa, la iniciativa es clave para la enseñanza pastoral en el ministerio hispano de la Arquidiócesis de Chicago que de líderes preparados.

“Ante una creciente población católica de origen hispano, necesitamos líderes pastorales con educación avanzada. El ministerio de vocación exige cada vez más la preparación de laicos que trabajen en las parroquias y otras instancias de la Arquidiócesis”, afirmó el también coordinador hispano del Vicariato VI.

En ocasión del XV aniversario de la fundación del programa, el pasado mes se celebró un banquete durante un evento titulado Eco y Testimonio: celebrando 15 años de Romero Scholars, donde se le rindió un homenaje al obispo auxiliar John Manz.

A lo largo de todo este lapso, en CTU se han formado 18 laicos hispanos mediante el programa Oscar Romero que otorga becas estimadas entre $30,000 y $35,000.

Varias razones para sentirse satisfecha

Como trabajadora en el departamento de catequesis de la Arquidiócesis de Chicago, Libia Páez-Howard ve en la maestría lograda la pieza que necesitaba para elevar el desempeño de su labor como laica.

“Este ministerio tiene que ver con las enseñanzas y tienes que saber qué estás enseñando”, comentó. Al estar más preparado, sientes más confianza”, agregó.

Una de las razones para sentirse emocionada por las clases que recibía en CTU, es que pudo poner en práctica todo lo aprendido en las mismas parroquias donde estaba involucrada como laica, en el área de Pilsen y La Villita, señaló. “Cuando emprendí el desafío de estudiar una maestría en Divinidad, tenía tres niños de 8, 6 y 4 años. No fue nada fácil. Pude terminar gracias al apoyo de la comunidad y de mi esposo, recalcó.

“Incluso en ocasiones, cuando recogía al más pequeño en su escuela, debía dejarlo en con una monja en la propia CTU que gentilmente me lo cuidaba mientras estudiaba. Donde quiera que iba me llevaba los libros. Estudiaba en todas partes”, recordó.

Desde su natal Venezuela, Paez- Howard ha estado ligada a distintos ministerios y entiende que tener una sólida preparación teológica es muy importante para la Iglesia Católica en Chicago, donde los laicos a veces deben suplir el trabajo de religiosos debido a la falta de líderes parroquiales.

“Los laicos hacemos cosas aquí que en otros lugares lo hacen los religiosos. En las parroquias, por ejemplo, hay laicos que son asociados pastorales. En algunos casos, el laico se involucra en la parte pastoral que comúnmente hace un sacerdote”.

En su opinión, la formación profesional también ayuda a articular lo que debes expresar o necesitas enseñar.

“Muchas personas vienen primero a los laicos antes de confesarse con un sacerdote y es importante estar listo para ese momento. Cuando no tienes una buena formación, puedes confundir a la gente, en lugar de ayudarla”, opinó.

A su juicio la comunidad ve a los laicos con cierta autoridad en la Iglesia y es por eso que los buscan para pedir consejos.

“Estamos llamados a prepararnos lo mejor posible para servir mejor a la Iglesia”, dijo.