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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

La Sociedad de San Vicente de Paúl

Padre Michael M. Boland

La Voz de las Caridades Católicas

“En el rostro de los pobres vemos el rostro de Dios”. Esta creencia ha sido la esencia de los servicios de Caridades Católicas a los pobres desde que se fundó en abril de 1917. Y también ha sido el espíritu y la misión de la Sociedad de San Vicente de Paúl, desde su fundación en Chicago en 1857 con el fin de servir a los pobres. De hecho, miembros de la Sociedad, provenientes de parroquias de toda la Arquidiócesis de Chicago fueron los que inspiraron la fundación de Caridades Católicas, cuando se reunieron con el Arzobispo de Chicago George Mundelein hace 92 años para solicitar un esfuerzo centralizado para ayudar a la inmensa mayoría de los pobres de sus parroquias.

Llamados “vicentinos”, en honor a su patrón, la Sociedad de San Vicente de Paúl, una sociedad que tiene su sede en la parroquia y cuyo trabajo lo realizan voluntarios laicos, fue fundada el año de 1833 en Francia por el Beato Frederic Ozanam, un abogado, esposo y padre de familia. A la fecha, esta congregación religiosa se ha extendido en 135 países. Hoy en día, los vicentinos, --¡voluntarios todos ellos!-- en 140 parroquias en los condados de Cook y Lake van a trabajar, cuidar a sus familias y en su tiempo libre, de manera discreta y de forma confidencial estarán disponibles en la amistad y en el servicio a sus prójimos necesitados.

Como estudiante universitario en París, Frederic Ozanam había abierto su corazón al servicio de las personas extremadamente pobres que estaban afectadas por el hambre, el frío y la enfermedad. Movido por su amor a Dios, la amistad de su prójimo, un fuerte sentido de justicia social y el deseo de servir a la gente con profundas necesidades, Frederic y sus amigos se dedicaron a ayudar a sus prójimos que se encontraban rodeados por la miseria y la injusticia. Sor Rosalía Rendu, Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl, (ahora beati- ficada), animó a los jóvenes no sólo a llevar pan a estas familias, sino, sobre todo, a llevar “el pan de la amistad”.

El espíritu de la caridad vicentina prospera. El año pasado en la Arquidiócesis de Chicago, 2,200 miembros activos de la Sociedad sirvieron a más de 58,000 personas necesitadas, de todas las religiones, que llamaron o visitaron una parroquia local en busca de ayuda. Los vicentinos ayudan a sus prójimos de una manera personal y confidencial, visitando los hogares de las familias y los individuos que sufren de desempleo o enfermedad, que sufren una crisis financiera o médica. Fortalecidos por la oración, los vicentinos van en estos viajes de caridad de dos en dos, como lo hicieron los primeros seguidores de Cristo. Escuchan con atención, evalúan las necesidades de la familia con un espíritu de respeto y compasión y responden rápidamente con la ayuda que se encuentra disponible gracias a los donativos de caridad de parroquias, personas y el sacrificio de los vicentinos. Cuando los individuos y las familias necesitan servicios más profesionales o de largo plazo, los vicentinos los canalizan a los organismos profesionales adecuados, como Caridades Católicas.

Recientemente, la Sociedad de San Vicente de Paúl de la Arquidiócesis de Chicago dio la bienvenida a nuevos líderes cuando Michael P. Harrington de la Parroquia San Francisco Xavier, en Wilmette, fue elegido Presidente y Frieda Bertello, de la Parroquia de la Conferencia de San Damián, en Oak Forest, fue nombrada Directora Ejecutiva. Su instalación el 20 de septiembre fue seguida en rápida sucesión por varios eventos vicentinos para recaudar fondos: la Caminata anual “Amigos de los pobres” para celebrar la Fiesta de San Vicente de Paúl el 26 de septiembre; Tag Days y el 11 de octubre, una noche en el carreras en Balmoral Park.

Los miembros vicentinos muestran su generosidad al ser voluntarios para alimentar a los hambrientos mediante las seis cenas por la noche que Caridades Católicas ofrece en Des Plaines, Cumbre, Midlothian, Hazel Crest y en nuestro Centro de San Vicente en el centro de Chicago. Para ser voluntario o donar alimentos, llame a Michael McDonnell al (312) 655-7322.

Continuando con el auxilio compasivo de Vicente, Rosalie y Frederic, la Sociedad, de manera conjunta con la Misión de la Universidad DePaul y el Departamento de Valores, están invitando a los estudiantes a unirse a ellos en el servicio directo a las personas necesitadas en sus vecindarios.

Como solía decir Vicente de Paúl: “Cuando no hay amor, otros morirán de frío”. La Sociedad de San Vicente de Paúl es una formidable fuerza de caridad, esperanza y servicio directo a cientos de miles de personas cada año.

Si usted está interesado en aprender más, donar o unirse a los vicentinos en sus obras de caridad, por favor llame al (312) 655-7181, o visite: www.svdpchicago.org.