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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

La milagrosa imagen de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos regresó a Chicago

Texto: Redación Chicago Católico

La imagen de la Virgen de San Juan de los Lagos, Jalisco, México está expuesta a la veneración de los fieles desde el 28 de septiembre en la parroquia San José, en el sur de la ciudad, donde permanecerá hasta el domingo 4 de octubre.

El primer milagro de la Virgen de San Juan de los Lagos fue el volver a la vida a la hija de un volatinero que aparentemente había muerto en un acto circense.

Según cuenta la leyenda, la niña brincaba en un trapecio, cuando pierde el equilibrio y cae sobre una cama con dagas, muriendo de manera instantánea.

Al ver el dolor de los padres de la menor, una anciana indígena que cuidaba de un templo, puso en el pecho de la niña la imagen de una virgen que había hecho ya varios milagros no registrados, y la jovencita resucitó.

Desde entonces, Cihualpilli, como también se le conoce esta pequeña imagen de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, es considerada milagrosa por devotos de México y de otras partes del mundo. Con el correr de los años, la catedral basílica de San Juan de los Lagos se ha convertido en el segundo centro turístico religioso más visitado de México, manteniendo el primer lugar la Basílica de Guadalupe.

La pieza original se conserva en Jalisco y se trata de una imagen de pie, con sus manos juntas en su pecho, vestida con un manto azul estrellado y de aproximadamente 50 centímetros de altura. Tiene su rostro ovalado, labios cerrados, ojos pintados en color negro y su nariz es afilada.

En su espalda se halla un semicírculo que es sostenido por dos angelitos desnudos que sostienen una cinta azul en torno a su cabeza y donde se puede leer la frase: Mater inmaculata Ora Pro Nobis, que significa: “Madre inmaculada, ruega por nosotros.

Cuando la devoción pasa las fronteras

La creencia de que muchos inmigrantes que llegan a Estados Unidos traen consigo una carga de esperanza y otra de fe es una realidad palpable entre los feligreses que acuden a la parroquia San José, en el sur de la ciudad, a venerar a la Virgen de San Juan de Los Lagos.

En los últimos siete años, la parroquia de San José, ubicada en en el 4821 S. Hermitage Ave, en el sur de la ciudad, se ha desbordado de devoción al recibir la réplica de la Virgen de San Juan de Los Lagos, en un acontecimiento que, a juicio del padre Hugo León Londoño, es un reflejo de la presencia especial que María tiene en la vida de los inmigrantes, particularmente mexicanos.

“Muchos de ellos no pueden ir a México (por ser indocumentados) y vienen a nuestra a Iglesia a venerarla”, dijo el párroco de origen colombiano, quien no esconde la emoción de ser anfitrión de tan importante evento religioso.

“Es una tradición bonita, de la que aún estoy aprendiendo”, reconoce el padre, un misionero del Sagrado Corazón.

La fiesta de fe por el retorno de la imagen el pasado 28 de septiembre arrancó dos días antes de esa fecha, con la celebración de una novena de acción de gracias y petición a María.

En torno a la presencia de la figura de la Virgen, la parroquia preparó un festival de fe, que incluyó una procesión por el barrio donde existen otras parroquias como la de San Miguel Arcángel y Holy Cross- Inmaculada Corazón de María, que reúne también a cientos de feligreses mexicanos.

El programa incluyó la celebración de una misa, dedicada a los niños y que sirvió para darle la bienvenida a la Virgencita. Hubo bendición de matrimonios, unción a los enfermos, boda de grupo y se rezó el rosario.

A la parroquia acuden feligreses de varios países latinoamericanos, fieles a San Juanita, como muchos la identifican, a quien piden todo tipo de milagros que agobian su vida, quizás azotada por penurias económicas, enfermedades o la incertidumbre de una reforma migratoria que aún permanece en la penumbra.