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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Nuestra Madre Santísima de la Luz

Valentín Araya-Mesén

Director Asociado, Ministerios para la Familia Hispana

Nuestra Madre Santísima de la Luz es la patrona de la Arquidiócesis de León, Guanajuato, México.

En su imagen, la Virgen aparece vistiendo una túnica blanquísima ceñida por un cinto de flores estampadas. Sobre su cabeza y sus hombros cae un fino manto azul. Por encima de la Virgen unos sera- fines sostienen en el aire una corona imperial. Nubes de ángeles y serafines escoltan a la Señora emulándose en servirla. María sostiene en su brazo izquierdo al Niño Jesús, quien lleva en la mano derecha un corazón encendido, al tiempo que con la izquierda toma otro de un cestillo lleno de corazones que le ofrece un ángel puesto de rodillas. La Virgen coge la mano de un joven que representa un alma en peligro de perderse.

A unas diez millas de distancia de Celaya, Guanajuato, se encuentra la parroquia de Nuestra Madre Santísima de la Luz, en un pequeño poblado llamado también “La Luz”. Ahí, a La Luz, fue invitado el ministerio para parejas Alfa y Omega, a compartir lo que Dios le había regalado y confiado a los matrimonios de Chicago. El equipo misionero encargado de llevar la experiencia de retiro a La Luz, fue denominado con el nombre de AMAOS, palabra que engloba su misión y cuyas siglas significan Alma Misionera de Alfa y Omega.

El primer equipo AMAOS iba bien preparado espiritualmente para hacer el trabajo que Dios le encomendaba. Con humildad, esperó la llegada de las parejas el día viernes 26 de junio en los alrededores de la capilla designada para tal evento. Poco a poco las parejas fueron llegando de diferentes partes. Vinieron parejas de Aguascalientes que se encuentra a unas 4 horas de Celaya, de Zacatecas a 6 horas y de pueblos y ciudades cercanos a Celaya. Por su puesto que había muchas parejas de “La Luz”, un total de 30. Aun cuando las parejas tenían que ir a dormir a casa, la mayoría de ellas estaba puntualmente a la hora de comenzar al día siguiente.

El Domingo 28, mientras hacíamos la oración de la mañana nos visitó el Señor Obispo Lázaro Pérez Jiménez, obispo de la diócesis de Celaya, quien conoce al Cardenal George y a quien mandó sus saludos. La misa de clausura del retiro se unió a la misa dominical parroquial de las 7:00 p.m. Entre aplausos y testimonios, 30 parejas vibraban de emoción y regocijo luego de haber concluido el primer retiro de iniciación del Ministerio para parejas Alfa y Omega. Ellas, quizás sin darse cuenta, escribían historia al ser las primeras parejas en participar en Alfa y Omega fuera de Estados Unidos.

Cuatro parejas junto con el Padre Arriaga fueron nombradas para continuar con el ministerio allá en La Luz. Los documentos de Alfa y Omega, junto con las instrucciones necesarias fueron dados al sacerdote y a las parejas. Ahora todo está en manos de Dios y de Nuestra Madre Santísima de la Luz, para que ellos, con la ayuda de la comunidad, hagan germinar la semilla plantada. Este primer grupo de parejas fue designado como “La Luz de la Luz”, haciendo alusión al nombre del pueblo y a la Luz de Cristo que debe brillar en todas partes del mundo.

Gracias, mil gracias al Padre Juan Bosco, al Diácono Rodrigo Silva, y a todas las parejas que hicieron posible esta experiencia en La Luz, Celaya, Guanajuato. Dios les devuelva su sacrificio transformado en prosperidad, paz, amor, felicidad y armonía. Gracias María, Madre Santísima de la Luz, por permitirnos vivir esta maravillosa experiencia.