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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Racismo: Una epidemia aún más dañina que la gripe porcina

Alicia Juárez - García

Oficina de Justicia Racial

Ahora que han pasado varios meses desde la noticia sobre los primeros casos de la Influenza- A H1N1, han surgido varias teorías sobre este brote y que van desde el lugar de la epidemia hasta que forma parte de un complot de los narcotraficantes, de los Estados Unidos, de México o una guerra biológica.

Mientras corren los rumores sin presentarse ninguna prueba al respecto, la declarada ‘pandemia’ ha dado motivo a algunas personas que no están a favor de que se pasen una serie de leyes migratorias justas y al mismo tiempo alimentan la polémica contra los latinos, en especial al inmigrante en este país.

Sólo basta recordar que una de las primeras preguntas que le hicieron al presidente Barack Obama durante su conferencia de prensa de los primeros 100 días fuera directamente al tema:

“¿Señor Presidente, dado que el contagio de gripe se está empeorando, piensa usted que es tiempo de cerrar la frontera con México?”, preguntó un reportero.

Mediante varios medios de comunicación en inglés no faltaron personas que manifestaran sus prejuicios contra los mexicanos y en lugar de establecer una discusión razonable acerca de un serio problema médico, el hecho se ha convertido en una histeria contra México de la que algunos medios masivos y varios políticos han hecho un festín estos últimos meses.

Lo grave de esta situación no es tanto el hecho de que existen estos tipos de personas con creencias racistas, sino la falta de acción de la comunidad latina para poner un freno a este fenómeno.

¿Cómo es posible que en el periodo de enero a abril de 2009 que 253 mexicanos al intentar cruzar por desiertos, ríos o en persecuciones de la Patrulla Fronteriza, perdieron la vida, y esto no ha sido causa de alarma en la comunidad latina en este país?

Nuestros medios de comunicación han publicado varios casos de personas que son golpeadas y maltratadas por el simple hecho de ser latino, ¿pero acaso sabemos de grupos latinos que se organizan para salir a protestar en defensa de las víctimas y exigir justicia?

En la actualidad existe un aumento en los crímenes de odio fomentados por diversas vías ¿Deberían ser frenados por el Congreso de Estados Unidos, ya que hay un clima adverso, incluso para los mexicanos que tienen sus papeles de residencia en orden?

No podemos darnos el lujo de darles las espaldas al problema. Como católicos tenemos la obligación moral y espiritual de preocuparnos para que se haga justicia. Nuestra fe nos llama a trabajar por la justicia; a servir a los necesitados; a buscar la paz; a defender la vida, la dignidad y los derechos de nuestros hermanos y hermanas. Este es el llamado de Jesús, la urgencia de su Espíritu, el reto de los profetas y la tradición viva de nuestra Iglesia.