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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

El padre hispano y “polaco” de la parroquia Santa Eulalia

Texto: Clemente Nicado

El reverendo José del Carmen Méndez fue instalado oficialmente en esta parroquia de Maywood tras una intensa preparación que incluyó el estudio de polaco.

La pasión del reverendo José del Carmen Méndez por conocer otras culturas y estar rodeado por un ambiente de diversidad despertó en este católico mexicano el interés por estudiar polaco. Casi desde que ingresó en el seminario de Mundelein, comenzó a estudiar este idioma y para asegurarse de que lo estaba aprendiendo correctamente, viajó varias veces a Polonia para practicarlo con los nativos.

Durante tres veranos, de los cuatros años que estuvo en Mundelein, Méndez visitó el país europeo donde vivió con familias polacas e hizo pasantías en universidades con la ayuda del Seminario.

Y este sacerdote nacido hace 34 años en Tabasco, México, aprendió tan bien la lengua eslava que cuando en el 2002 se graduó en Mundelein, la Arquidiócesis lo asignó a la parroquia San James, al oeste de Fullerton Ave, donde ofreció misas en puro polaco.

“Algunos colegas me dicen jocosamente Padre Mendozki”, dijo entre risas el hoy párroco de la parroquia Santa Eulalia.

De Tabasco a Chicago

Casa Jesús, un seminario para la formación y el discernimiento, fue la puerta de entrada a la Ciudad de Los Vientos y la Arquidiócesis de Chicago que lo invitó, luego de conocer su gran interés por el sacerdocio.

La inclinación por ser un líder católico data desde la niñez. Méndez cuenta que sus padres estuvieron siempre muy envueltos en la Iglesia, así que desde la edad de los 10 años se despertó su vocación por el sacerdocio. Cuando llegó a Chicago en 1997 ya había estudiado filosofía en el seminario de Campeche, a principios de los 90. Durante el año en que estuvo en Casa Jesús estudió inglés en la Universidad de Illinois en Chicago y conoció más la realidad de la Arquidiócesis. “Fue un periodo de discernimiento, el dilema si, una vez ordenado como sacerdote, prefería quedarme en Chicago o irme a mi país”, indicó.

En 1998 entró al seminario de Mundelein y cuatro años después fue ordenado y asignado como pastor asociado en la parroquia San James, en la avenida Fullerton. Mientras ofrecía allí sus misas en polaco, Méndez se dio cuenta de la necesidad de hablar también español en St. James y se propuso abrir el primer ministerio hispano en esta parroquia del Vicariato IV.

“Pudiemos lograrlo, aunque no fue fácil porque no había nadie que hablaba español, de modo que no podía pedir ayuda a los otros sacerdotes polacos”, recordó.

En el 2004 fue asignado como pastor asociado a la parroquia Santa Francisca de Roma, de Cícero. “Allí encontré una comunidad bilingüe. Era más cómodo, porque había más trabajo en grupo”, indicó.

Padre Méndez, el sociólogo

Mientras echaba anclas en el sacerdocio, Méndez no detuvo su preparación e inició estudios de sociología de la religión, inmigración y cultura en DePaul University donde se graduó en junio del 2008.

“De Mundelein sales muy bien preparado pastoralmente, pero un párroco necesita más que eso. Requiere administrar y ser un visionario, saber a donde quiere llegar e ir más allá”, señaló.

“Una vez en esta responsabilidad nos enfrentamos al reto de aprender otras cosas como finanzas, planear los programas y conectarte con el ambiente cultural que envuelve la parroquia. Haces muchas actividades que no tienen que ver propiamente con lo pastoral”, indicó.

El acercamiento a otras culturas representa un poderoso motor intelectual para este joven párroco quien en su natal Campeche llegó a hablar maya.

Instalado en Santa Eulalia

El padre Méndez fue asignado como párroco de Santa Eulalia, en Maywood, al oeste de la ciudad, durante el verano de 2008.

La instalación oficial, sin embargo, ocurrió en marzo pasado, rodeado de alegres feligreses de su comunidad católica y de otras Iglesias, así como de su papá, Carmelo Méndez, quien viajó desde Tabasco, México.

El joven párroco también enfrenta la nueva misión con mucho entusiasmo, especialmente por la diversidad de feligreses que asisten al templo.

“Hay un poquito de todo. Hispanos, afroamericanos, blancos, filipinos, oriundos de Africa. La diversidad es justamente mi pasión”, dijo.

De hecho, se le había pedido que considerara el ser párroco, no obstante, el padre Méndez solía responder que quería continuar estudiando. “Todo cambió cuando vi la diversidad de razas y culturas frente a mí.

A sabiendas que Santa Eulalia es la única parroquia católica en Maywood y el cercano suburbio de Broadview, Méndez ve en este nuevo capítulo de su vida una buena oportunidad para atraer más feligreses católicos.

En esa línea, una de sus primeras decisiones fue alejar la idea de derrumbar la escuela de la parroquia, cerrada años atrás, y crear en el lugar un centro comunitario donde se den talleres y preparación diversa a miembros de la comunidad.

Entre los sueños de Méndez está abrir un ministerio hispano en Santa Eulalia. Y su meta es dejar una buena impresión como padre hispano que sirve a todo tipo de feligreses católicos.

Porque en Santa Eulalia, donde existe una pequeña comunidad de feligreses hispanos, Méndez ofrece sus misas en inglés. Y, lógicamente, echa de menos las misas en su querido idioma polaco.