Advertisements ad ad ad ad

Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Caridades Católicas abre de par en par las puertas a refugiados

Texto: Msgr. Michael Boland

La Voz de las Caridades Católicas

Mientras nuestra nación contempla reducir las puertas de oportunidad para los refugiados en los Estados Unidos, Caridades Católicas ha abierto de par en par las puertas a un espacio de oficinas nuevo, mucho más grande y más vibrante, para nuestro Programa de Reasentamiento de Refugiados.

Cuando supimos que la antigua escuela de la parroquia Santo Tomás de Canterbury en el barrio de Uptown estaba disponible, aprovechamos rápidamente la oportunidad de trasladar este programa tan importante desde sus reducidos cuartos a los antiguos salones de Santo Tomás, que nos dan mucho más espacio privado para las interacciones del personal con los clientes, reuniones de los voluntarios y reuniones comunitarias. Ubicado a pasos de la Línea Roja de la CTA, con un amplio estacionamiento para el personal y los voluntarios, y cerca de supermercados diversos y culturalmente apropiados, consultorios médicos, y otros servicios sociales, sabíamos que este lugar sería perfecto para atender a las necesidades de nuestros refugiados.

Durante los últimos 40 años, Caridades Católicas ha dado la bienvenida a más de 10,000 refugiados de todo el mundo. A medida que se debaten los cambios en la política de refugiados, es importante recordar que menos del uno por ciento de los refugiados tienen el privilegio de reasentarse en los Estado Unidos. Los refugiados aceptados en los EE.UU. no solo han sido declarados refugiados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, sino que también han sido sometidos a múltiples controles de antecedentes, huellas digitales y exámenes de salud requeridos específicamente por los EE.UU. Esto es diferente a los países europeos y otros porque la mayoría no tienen un proceso de selección tan riguroso como el de los EE.UU., que puede tomar años para completar y ayuda a garantizar que los refugiados que ingresan a nuestro país hayan superado los más altos niveles de seguridad.

Una vez que una familia es autorizada para ingresar a los EE.UU., Caridades Católicas se asocia con la Conferencia de Obispos Católicas de los Estados Unidos, quien asigna a las familias a trabajar con agencias en todo el país. Caridades Católicas consigue la vivienda, provee administración de casos, les ayuda a encontrar empleo, registra a sus hijos en la escuela, organiza citas médicas, les enseña la planificación financiera básica y el uso de presupuestos, brinda consejería y preparación para el trabajo, los inscribe en clases de inglés y les ayuda a adaptarse a la cultura estadounidense. Nuestro nuevo espacio de oficinas, ofrece mucho espacio para brindar estos servicios esenciales y también facilita espacio para nuestros voluntarios, quienes les enseñan cómo acceder a las tiendas, navegar por el transporte público y proporcionan tutoría individual.

Otra ventaja de nuestro nuevo espacio de oficinas, es la capacidad de ubicar las oficinas del programa con nuestro exitoso programa LOOM. Se trata de una empresa social de Caridades Católicas que ofrece a las mujeres refugiadas la oportunidad de crear, comercializar y vender sus productos artesanales como una fuente adicional de ingresos. Desde bufandas hermosas, sombreros y rebozos pintados a mano, hasta aretes y otras joyas, cada artículo es meticulosamente hecho a mano, a menudo utilizando técnicas que las mujeres traen de sus países de origen y se enseñan unas a otras. El grupo semanal les da un lugar para practicar sus habilidades de hablar inglés y les ayuda a sentirse conectadas con los demás durante una etapa en que se pueden sentir increíblemente solas en un nuevo país. Para estas mujeres valientes, cuyas vidas han sido volteadas al revés por la violencia indescriptible y la persecución religiosa y política, el fabricar productos con LOOM es una enorme fuente de afirmación y autoestima.

La apertura de la nueva ubicación de los programas para refugiados de Caridades Católicas ha sido importante desde el punto de vista de servir a nuestros clientes de manera más eficiente y efectiva. Pero este nuevo espacio también es importante porque es una demostración externa –para nuestros clientes refugiados y la comunidad en general– que Caridades Católicas está firmemente comprometida en el papel de la Iglesia de dar la bienvenida al extranjero con el amor y la compasión que Jesús mostró. Es realmente un honor ayudar a estas familias maravillosas que, como Lázaro, se paran ante nuestra puerta buscando la oportunidad de una vida digna de su dignidad dada por Dios.

Si desea apoyar a los refugiados, por favor considere la compra de algunos de los bellos productos de LOOM www.LoomChicago.com, convirtiéndose en un mentor voluntario para las familias de refugiados www.VolunteerBridge.com, o hacer una donación al programa de refugiados www.catholiccharities.net/donate